Más de 30 años de experiencia analizando, corrigiendo y optimizando instalaciones de protección contra el rayo en todo el mundo.
Las tormentas eléctricas y sus efectos electromagnéticos continúan siendo una de las principales causas de daños en instalaciones, incendios, parada técnica de equipos, fallos electrónicos y riesgos directos para las personas. Sin un análisis técnico independiente, la mayoría de los SPCR convencionales presentan errores de diseño, deficiencias en la instalación o incumplimientos normativos que reducen su eficacia real.
Durante los últimos años, la actividad de rayos ha aumentado en intensidad y frecuencia, impulsada en gran parte por los efectos del cambio climático. Por ello, resulta fundamental conocer y aplicar ciertas pautas que pueden reducir significativamente los riesgos de accidentes durante tormentas eléctricas, especialmente en entornos industriales.
El 70% de los accidentes por rayo ocurren por acciones incorrectas, no por mala suerte.
Aplicar estas normas reduce drásticamente el riesgo de sufrir daños directos o indirectos.
· Revisa el pronóstico del tiempo. Si hay alerta de tormentas, evita actividades en exterior.
· Identifica refugios seguros. En exteriores: un edificio cerrado o un vehículo con carrocería metálica.
· Desconecta equipos sensibles. Centros de datos, electrónica delicada, maquinaria industrial, etc.
· Revisa el estado del SPCR del edificio. Un sistema de protección en buen estado reduce riesgos indirectos.
· Refúgiate dentro de un edificio cerrado o en un vehículo metálico con ventanillas cerradas.
· Permanece alejado de ventanas, puertas, balcones y estructuras metálicas.
· Mantén una distancia de al menos 1 metro de paredes de hormigón armado (suelen contener varillas metálicas).
· Si estás en exterior y no puedes refugiarte y la actividad de rayos es muy fuerte:
o Busca un área baja, no inundable.
o Reduce tu superficie: agáchate, pies juntos, brazos pegados al cuerpo, cabeza hacia abajo o tumbado en el suelo de costado en forma de caracola.
· No corras a refugiarte bajo un árbol aislado.
· No permanezcas en campos abiertos, colinas, cimas ni zonas elevadas.
· No utilices ni sostengas objetos metálicos largos: palos, cañas, herramientas, paraguas con punta metálica.
· No estés en piscinas, playas, ríos o zonas húmedas.
· No uses equipos conectados a la red eléctrica (ordenadores, cargadores, electrodomésticos).
· No hables por teléfono fijo.
Un coche es un refugio relativamente seguro gracias al efecto “jaula de Faraday”.
Dentro del vehículo:
· Cierra ventanillas.
· No toques puertas, marco metálico ni partes del interior conectadas al chasis.
· Si el motor se detiene por una descarga, espera unos segundos y vuelve a arrancar.
Nunca te quedes bajo estructuras inestables, árboles o líneas eléctricas.
· Espera 30 minutos desde el último trueno antes de reanudar actividades exteriores.
· Revisa que no haya daños en la instalación eléctrica o en el SPCR.
· Si hueles a quemado, escuchas ruidos extraños o ves chisporroteos, desconecta la electricidad y llama a un técnico.
· Si alguien ha recibido una descarga:
o Llama a emergencias.
o Es seguro tocar a la víctima: no conserva electricidad.
o Inicia RCP si no respira.
· 30/30: Si el tiempo entre relámpago y trueno es menor de 30 segundos, busca refugio. Espera 30 minutos tras el último trueno.
· Nunca bajo un árbol.
· El agua atrae el peligro, no lo desafíes.
· Si sientes hormigueo en la piel o tu cabello se eriza, agáchate inmediatamente.